Thursday, October 12, 2006
Berenjena
He llegado a un nivel de alta madurez gastronómica. Mis tres enemigos desde la niñez fueron el hígado, el pimentón y la berenjena... El pimentón aprendí a comerlo con Martín, mi segundo padre, en la Taberna de Serafín en Chacao. Era un plato espectacular de pulpo a la vinagreta con pimentón y cebolla... A pesar de que aún le tengo cierto respeto al pimentón cocinado, no puedo dejarlo en platos donde su presencia es distinguida e indispensable como por ejemplo una paella... Hoy por primera vez desde aquella tarde tachirense en casa de Lila de San Cristóbal, hace unos... 17 años, no comía berenjena... sin embargo hoy a la parrilla con ajo y aceite de oliva y pimienta se veía demasiado buena así que me aventuré y me pareció espectacular... El hígado aún lo tengo a un lado, cuando lo vuelva a probar me habré graduado...
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2 comments:
Pasoooooooo no es posible que una cosa tan repugnate como el higado sea posible de ser pasado... ni a los 33 ni a los 40 iiiiack!!!!
La mejor forma de comer el higado es asi:
Lo licuas, tienes picado suficiente cebollin y algo de ajo. Calientas un caldero y un poco de aceite ¡bien caliente! echas el higado, el cebollin y el ajo y empiezas a darle con un cucharon para un lado y otro, cosa que se vaya cocinando de manera pareja, cuando ya este seco (parece carne molida) lo apagas y le echas sal y suficiente pimienta. Se come con arepa flaca recien hecha. ¡Manjar de dioses en un desayuno dominical! no sabe a higado
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