Ya estamos en casa despues del trajín de Orlando... la visita a los parques de Disney es una experiencia estresante pues por el lado positivo es una montaña de alternativas pero por el otro muy poco tiempo para disfrutarlas en paz y sin las vicisitudes del sistema y los imponderables... el mejor plan en el verano es quedarse en un hotel de Disney pues el mejor plan es irse temprano, pues no llueve hasta la tarde, cuando empieza a llover a golpe de 3pm regresar al hotel, dormir, cambiarse y volver a golpe de 6pm... por supuesto que hay que aprovechar los evening hours de cada parque, reservadas para los huespedes de los hoteles de Disney... y bueno sobre esa base comienzan las vicisitudes... que si va a llover o no, que si el calorón, que si los rayos, que si los coches, los ponchos, los paraguas, las falta de sincronizacion entre las ganas de hacer pipí de uno y la ubicacion de los baños, el hambre que no se sincroniza tampoco con la hora del fastpass, para comer bien hay que reservar con años de anticipacion o resignarte a comer hamburguesas, papas fritas y chicken fingers... que si saltar como loco de aqui pa'alla y de alla pa'ca intentando sacar el mayor provecho al extraordinario mecanismo del fastpass que no es otra cosa que coger número, solo que tienes que caminar 1 kilometro para buscarlos atraccion por atraccion... el gentío de todas las mas inexplicables contexturas y distribución física que no te deja caminar rápidamente, el calorón otra vez, que si la niña quiere helado, que si el otro quiere cotufas, que si la otra quiere meterse a la tiendita, que si yo quiero montarme en mi vaina, que si el otro dejó las gotas para los ojos, la otra no quiere mojarse, que si despues de hacer la cola la carajita le da miedo y un voluntario tiene que sacarla, que si las nubes ya se estan poniendo grises, entonces la vaina es corre pa'lla corre pa'ca una corredera, comedera, mojadera, acaloradera, arrechedadera... no entiendo como aun con todo eso la cosa sigue siendo muy divertida... a ver... Isabel creo que la pasó muy bien, vió a todos sus muñecos y princesas, comió con ellos en el Garden Grill y tambien en el Crystal Palace, abrazó a varios de ellos en una sesion de fotos y los vió en un par de desfiles, uno de ellos a medianoche en el Magic Kingdom... David experimentó el Splash Mountain con repetida y se montó en la mayoria de las cosas de su gusto aunque no tantas veces como quiso... en fin el balance es muy positivo y es una utopía pensar que una familia de cuatro mas dos puede sacar todo el provecho posible a tres dias seguidos de parques... para ir y disfrutar como es hay que tomarse dos semanas completas....! Cinco mir cada tres años asi si!!!